RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL
Heptágono de RSE[1]
La base de
una conducta socialmente responsable nace del compromiso de los dueños,
gerentes, directivos y colaboradores de las empresas. Este compromiso debe
reflejarse a todo nivel en cada una de las siguientes áreas.
Gobernabilidad
Se refiere a
los políticas de gestión directiva que parten de la visión, misión, y
reglamentos internos, los cuales deben incorporar aspectos económicos, sociales
y ambientales desde una perspectiva de transparencia y rendición de cuentas de
la alta gerencia, los ejecutivos y todos los colaboradores de la compañía, con
el fin de mostrar y normar el compromiso adquirido bajo los principios de
Responsabilidad Social Empresarial.
Público
Interno
Es la
valoración de políticas y prácticas responsables hacia el capital humano de la
empresa, que incluye desde los accionistas y directivos, hasta los
colaboradores y sus grupos familiares, identificándolos como un activo
fundamental para la productividad y competitividad de la empresa, en la medida
que las relaciones laborales sean sostenibles y satisfactorias. Es así
que este eje sugiera el desarrollo de un clima de trabajo favorable, fomenta el
equilibrio entre vida laboral y familiar, vela por la salud y seguridad
ocupacional, necesidades de desarrollo profesional, políticas de atracción y
retención de talento, de diversidad y no discriminación, entre otros.
Medio
Ambiente
Es el
compromiso permanente de la empresa con políticas y prácticas que lleven a
compensar, mitigar o aportar positivamente al equilibrio que debe existir entre
las operaciones de la empresa, el uso de los recursos naturales y su impacto en
el medio ambiente, a través de toda la cadena de valor. Es así que la
empresa identifica, analiza y responde con acciones concretas de
autorregulación, responsabilidad por el ciclo de vida del producto y/o
servicio, tecnologías ambientalmente amigables, ecoeficiencia y educación ambiental.
Proveedores
La empresa
incentiva, valora y evalúa el comportamiento responsable de su cadena de valor
a través de los proveedores de bienes y/o servicios en su operación. Para ello,
la empresa implementa prácticas responsables como: entrenamiento/capacitación
de sus proveedores, transferencia de tecnología y conocimiento, así como la
incorporación de criterios de responsabilidad social en los procesos de
evaluación, selección y contratación transparente de sus proveedores.
Mercadeo
Responsable
Consiste en
construir, desarrollar y mantener relaciones de confianza entre los
consumidores y clientes de bienes y servicios de la empresa, a través de
productos y/o servicios de calidad que les generen un valor agregado. Así, se
promueven relaciones basadas en la integridad, justicia y honestidad; y
acciones como la protección de la salud y seguridad del consumidor, el consumo
sostenible, el respeto a la privacidad de los clientes, las prácticas
responsables en el diseño, ventas, distribución y campañas de comunicación del
producto y/o servicio, y el respeto a la libre competencia.
Comunidad
Consiste en
la corresponsabilidad de la empresa hacia el desarrollo local en materia
económica, social y ambiental, que involucre a las comunidades cercanas o
grupos vinculados a su actividad productiva (clientes, colaboradores,
proveedores), mediante la participación directa, la inversión social de
recursos, y el voluntariado estratégico de sus colaboradores, con el fin de
contribuir en la solución de problemas prioritarios que afectan el entorno en
que conviven la empresa y sus públicos de interés.
Política
Pública
Consiste en
el alineamiento entre el interés empresarial y el interés público, que incide y
contribuye directamente en el desarrollo económico, social y ambiental del país
donde opera la empresa. Para ello, promueve el diseño, ejecución y monitoreo de
proyectos conjuntos que contribuyan al bienestar de la sociedad en general. La
estrategia ideal para obtener impactos significativos es la Alianza Público
Privada, que identifica tres actores del desarrollo nacional: el Estado, el
Sector Empresarial y la Sociedad Civil. El eje de Política Pública, se
construye a partir de los principios éticos, la transparencia política y el
desarrollo de proyectos conjuntos de la empresa con los demás actores del
desarrollo.
La Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED)
es una organización sin fines de lucro que promueve la Responsabilidad
Empresarial y la Inversión Social Estratégica del sector productivo mediante la
orientación práctica, la instalación de capacidades, el intercambio de buenas
prácticas y la conformación de alianzas en temas prioritarios para la
Competitividad y el Desarrollo Sostenible del país.
De esa forma adopta las alianzas público privadas,
uniendo los esfuerzos del sector empresarial, el estado y organizaciones de la
sociedad civil para alcanzar mayor inclusión y cohesión social.
Somos una alianza de más de 110 empresas privadas y
públicas conscientes que mediante la incorporación de buenas prácticas hacia
los distintos públicos de interés en la gestión del negocio, el sector
establece relaciones más sostenibles en una sociedad con mayor desarrollo
económico, social y ambiental.
Fundados en 1997 por iniciativa del visionario
empresario Walter Kissling Gam, somos el capítulo de United Way en Costa Rica,
y pertenecemos a otras organizaciones internacionales como Forum Empresa, el
World Business Council for Sustainable Development y la Red Centroamericana de
Promoción de la RSE.
Si desea obtener más información sobre nuestra
organización, puede descargar la publicación de nuestro 15 Aniversario.
[1] © 2014 Asociación Empresarial
para el Desarrollo. Todos los derechos reservados. Bajado el 22 de marzo 2014
del sitio web: http://www.aedcr.com/subsection.php?id=52§ion=rse

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